domingo, mayo 13, 2007

Pánico Narutil

No podía dejar morir el domingo sin actualizar un poco el blog. Hoy comentaré la última película del shonen más famoso de lo que llevamos de siglo: Naruto. Viene a llamarse algo así como “Pánico animal en la isla de la Luna”, aunque tampoco es que importe demasiado...


Naruto, Rock Lee, Sakura y Kakashi son asignados como guardaespaldas del acaudalado principe heredero del lejano país de la Luna. Parece a priori un trabajo fácil el vérselas con asaltacaminos de poca monta y aguantar unos cuantos días al insoportable hijo del príncipe, pero no cuentan con que una ingrata sorpresa les espera al final del camino.


La verdad, no hay mucho que contar. Esta tercera película sigue las líneas marcadas por las anteriores, o sea: un argumento plano que sirve como excusa para unos cuantos combates prefijados y unos secundarios eclipsados por el omni-presente zorro de nueve colas. Obvia decir que el combate final acaba con un poderoso Rasengan.


Dentro de lo malo todavía hay algo peor, y es que me ha parecido todavía más mala que las otras dos, cosa que no es sencilla. Una buena película no se consigue con una bonita animación y unos buenos personajes. Espero que para la cuarta película (que de momento promete un poco) se esmeren algo más.


En fin. No puedo recomendar este anime a nadie, aunque los fans acérrimos y la muchachada disfrutará de las peleas y la sobredosis de empalagoso exaltamiento de la amistad que destila cada fotograma.


Esto es todo por hoy. Hasta más ver.





lunes, abril 30, 2007

Meme: el detector de mentiras

Ahora mismo acabo de ver la tercera película de Naruto, y lo lógico sería que hablase un poco de ella, aunque sólo sea para llenar este espacio anárquico llamado blog; sin embargo no tengo ahora mismo ganas de comentarla, por lo cual recogeré un meme que la amiga marbu me ha pasado indirectamente: el detector de mentiras.
  • ¿Cree que su blog es mejor que la media? Define "media".
  • ¿Tiene pensado mejorarlo? Sí *piiip* (bueno, lo que no sé es cuando...)
  • ¿Funcionará? Con que cargue la página...
  • ¿Se ha auto meneado algún post? Nop.
  • ¿Responde a sus comentarios? Sí *piiip* (vaale, casi siempre)
  • ¿Está enamorado? No *biip* (¡los amores platónicos no valen!)
  • .¿Seguro? Que sí, leñe.
  • ¿Ella lo sabe? Me siento acosado XD.
  • ¿Podría usted mejorar la situación? Mmm...¿?
  • ¿Empeorarla? Eso siempre se puede.
  • ¿Se la ha medido alguna vez? Sí, 43cm *biiip* (vamos, cm arriba cm abajo...)
  • ¿Sabe tirarse de cabeza al agua?
  • ¿Sabe cocinar? Sí, Ferran Adrià a mi lado es Akane Tendo.
  • ¿Se cree guay? Del Paraguay.
  • ¿Matarías a alguien? Sí. Dadme un Death Note y...
  • ¿Morirías por alguien? Sí.
  • ¿Cerraría el blog sin dar explicación alguna? No.
  • ¿Cree que el blog ha aportado algo a su vida? Mmm... ¿sí?
  • ¿Y usted a la de sus lectores? Sí (espero).
  • ¿Su animal favorito es el lagarto? No
  • ¿Ha comido lagarto alguna vez? No *biip* (oye, ¡el licor de lagarto se bebe!)
  • ¿Tiene alguna pasión oculta? No estoy seguro XD.
  • ¿Y alguna virtud, algo que se le de bien? Algo habrá *biiiip* (¿de qué va esto?)
  • ¿La ha utilizado para ligar? Más bien no.
  • ¿Cree en algún dios? No.
  • ¿Utiliza Linux y lo recomienda porque sí? Sí *biiip* (¿podría matizar la respuesta?)
  • ¿Se te ocurre alguna otra pregunta más para esta mierda? Claro: "¿Le dolió la primera vez?". Para ambiguo yo :P.
Ahí queda eso. Se lo paso a... está bieeen, seré bueno y no comprometeré a nadie. Que lo haga quién quiera.

Un saludo.

sábado, abril 21, 2007

No estás solo

Ya que no he terminado de ver ningún anime, voy a echar mano del recurso fácil de colgar alguna canción.

Hoy me he decidido por un tema de la banda sonora de "A girl in Gaea", la película de Escaflowne (que está bastante bien, todo sea dicho). Se llama "You're not alone" y está interpretado a dúo por la famosa Maaya Sakamoto y por la no tan conocida Shanti Snyder. Está también en Japonés, pero me gusta más la versión inglesa. Os la dejo con letra incluida, por si queréis dar el cante.

Si mal no recuerdo, hace un tiempo ya puse otro tema de esta película: Vector. ¿Se nota que me encanta su música? Es casi tan buena como la de la serie y está compuesta por Yoko Kanno, mi compositora favorita junto con Yuki Kajiura. Os recomiendo haceros con ambas bandas sonoras.

A ver si me quito un poco la pereza y pongo la próxima en un reproductor embebido de Goear. Que quede chulo.

Espero que os guste.



sábado, abril 14, 2007

Mushishi

Ya, tres semanas sin actualizar son muchas, pero, como ya comenté, ahora no puedo ver tanto anime como antes, por lo que termino una serie de higos a peras. Además, tengo que dedicarle tiempo también a mis no pocas otras aficiones, y las horas no dan para más. Sea como sea paliaré un poco la sequía blogger con un comentario sobre un gran anime: Mushishi.

En una suerte de Japón feudal paralelo, existen unas formas de vida llamadas Mushi que no son ni plantas ni animales, ni siquiera hongos o bacterias, sino seres volubles e impredecibles que pueden adaptar las más variopintas formas y que sólo pueden ser vistos por unas pocas personas. Poco se sabe de la verdadera naturaleza de los Mushi, a menudo problemática para los humanos. Sólo los Mushishi (amo de los Mushis) como Ginko, el carismático protagonista de la historia, saben interactuar con ellos.

Ya desde el primer episodio, Mushishi mostraba sus cartas directamente, sin evasivas ni rodeos. Me sorprendieron de entrada su bonito dibujo e impecable animación, pero no más que el aura misteriosa que envolvía a cada fotograma. Sin quererlo me vi absorbido por el increíble cuento que narraba, y entonces pude olerlo: un olor familiar, aroma a Miyazaki, a estudio Ghibli, pero sin serlo. Visualicé el segundo capítulo, y no cambiaba nada. El mismo dibujo, idéntica animación, de nuevo esa magia... "¡Que maravilla!" pensé. No podía estar más en lo cierto.

Podría escribir párrafos y párrafos alabando a Mushishi, pero creo que sobran las alocuciones loatorias para referirse a una obra maestra de este calibre. Es, sencillamente, una de las series mejor hechas que han pasado por mi disco duro; es como un hechizo que te fascina, como un guiño que te seduce. Es una oda a la mística Japonesa, cargada de sensibilidad y ternura, pero que a la vez sabe ser cruel como la vida misma.

Resumiendo: un anime inprescindible que atrapa a lo largo de sus 26 episodios con sus respectivas 26 historias autoconclusivas. Técnicamente es sublime (para ser una serie) y la música es una maravilla. Todo en conjunto forma una joya intemporal que a buen seguro gustará a casi todos, salvo a los que se empachen fácilmente de magia y a los que no puedan ver nada donde no haya puñetazos.

Haceos un favor y bajadla. Los chicos de AnimeUnderground hicieron un trabajo estupendo subtitulando los viajes de Ginko.

Por cierto, hace poco se estrenó en Japón el esperado largometraje de imagen real basado en la serie. Os dejo con el trailer para que vayáis abriendo boca. ¿Llegará a España?

Esto ha sido todo por hoy. Ignoro cuándo sera la próxima actualización, pero a priori no sería muy optimista. Una cosa está clara: volveré.



sábado, marzo 24, 2007

Kokia

Como no tengo nada especial que contar, he pensado en reemplazar el MP3, que sale barato. El tema elegido es Kokia, película de la que os hablé un post más abajo. Un auténtico temazo para un anime mediocre.

Que lo disfrutéis.

sábado, marzo 10, 2007

Giniro no Kami no Agito

Más vale tarde que ciento volando... ah no, no era así el refrán; ¡cuán dormido estoy! En fin, sea como sea aquí llego de nuevo con una nueva reseña bajo el brazo. Hoy comento una película, y visto el poco tiempo que tengo para ver series largas seguramente se convierta en la norma habitual. Le toca a Giniro no Kami no Agito.

De los volubles amigos de Gonzo, nos llega este filme ambientado en un mundo post apocalíptico en el que el bosque se ha rebelado contra la humanidad. En esta situación, dos facciones de supervivientes luchan por salir adelante con filosofías distintas: unos buscan entenderse con la naturaleza a través de los druidas, para coexistir con ella en armonía; otros quieren vencerla para recuperar la antigua supremacía humana, y sus anhelos estarán cerca de hacerse realidad cuando una pieza clave para su plan aparezca en escena.

Con un planteamiento inicial muy interesante, y evidente inspirada por las obras del estudio Ghibli, Giniro no Kami no Agito me mantuvo enganchado hasta la mitad de la película. Pero sólo hasta ahí. El segundo tramo de la historia, y más aún el final, me resultó un despropsito total, como si la hubieran hecho a toda prisa, echando a perder el buen trabajo realizado hasta ese momento. Así pues, lo que pudo ser una película que casi podría haber firmado Miyazaki, acabó como un mediocre largometraje del que apenas recordaré nada dentro de un tiempo.

Ya no es sólo ese tremendo bajón de la parte final, sino también un, para mi gusto, insuficiente desarrollo de personajes, un protagonista que no transmite nada, y un contexto al que le falta algo para terminar de absorber al espectador.

En el aspecto audiovisual poco se le puede reprochar: una fantástica animación da vida a unos personajes y escenarios deliciosamente dibujados (aunque el diseño en ciertos aspectos pueda ser discutible...), y una excelente banda sonora los acompaña hasta el final de sus aventuras. Mención especial para "Kokia", el tema vocal con el que se inicia el film.

En resumidas cuentas: una película para pasar el rato que seguramente releguéis al más profundo de los olvidos. Más acierto para Gonzo la próxima vez.

Sed buenos.



viernes, febrero 16, 2007

Bienvenido a la NHK!

Un día más, y con mucho retraso (estoy la mar de vago, mil disculpas os pido), vuelvo a hacer acto de presencia para traeros la reseña de otro anime. Hoy es el turno de NHK ni Youkoso!

Cada vez más, la presión que ejerce la sociedad sobre el individuo, en especial la japonesa, lleva a algunos al límite de lo que pueden soportar. Esto propicia un fenómeno relativamente actual conocido como los "hikikomoris", o lo que viene a ser lo mismo, ermitaños, gente, normalmente varones jóvenes, que se recluye en su habitación sin abandonarla durante largas temporadas, al margen incluso de la vida familiar. El hikikomori tipo suele dedicar su tiempo a estar frente a cualquier tipo de aparato electrónico, come lo que le dejan frente a la puerta, y sale exclusivamente para ir al baño si sabe que no hay nadie.

Este es el caso de Sato Katsuhiro, un joven japonés que cae en las redes de tan dañina patología. Vive solo en un pequeño apartamento, subsistiendo de la paga que sus padres le dan para sus supuestos estudios. Se alimenta de fideos, el ordenador y los cigarrillos son su único entretenimiento, y así ha dejado pasar tantos meses que ya ni lo recuerda. Su vida es una mierda, se siente la escoria de la sociedad, y para colmo su vecino otaku no para de torturarle el opening de la serie de moda. Sin embargo, incluso en su encierro, la casualidad quiere que una inoportuna visita se convierta en el inicio de un cambio en su vida.

Alegría y miedo recorrieron mi cuerpo en partes iguales al enterarme de que uno de los comics más sorprendentes de los últimos años (editado recientemente en España) iba a tener su versión animada: alegría por la esperanza de que saliera bien; miedo porque Gonzo era el estudio encargado de versionarlo. Y es que después de una adaptación tan mediocre como la de Black Cat, uno no podía más que desconfiar de ellos. ¿Volverían a destrozar un gran manga? Pues bueno, ahora puedo decir que el resultado final no ha sido ni tan bueno como hubiese sido deseable, ni tan malo como llegué a aventurarlo.

En líneas generales el anime, que tengo entendido está basado en la novela en la que ha su vez está basada el manga, respeta las del cómic, mostrándonos a un hombre atormentado por su incapacidad de afrontar el mundo real, buscando continuamente algo que le ayude a olvidar su lamentable existencia, incapaz de tomar las riendas de su vida mientras se deja llevar por donde le arrastran sus peculiares compañías. La principal diferencia radica, y esto es lo peor, en que todo está mucho más edulcorado aquí. El manga es lúgubre, oscuro, mucho más cruento, llegando a mostrarnos al protagonista consumiendo drogas duras, razón por la cual llega a un estado de total fantasmagoria que en el anime llega a alcanzar sin explicación alguna. A veces me ha parecido que se le ha dado más importancia a la vertiente otaku de la historia que a los humanos que la protagonizan, como si estuviera viendo una versión alternativa de Genshiken. Vamos, no sé cómo sería la novela, pero si el anime que nos ocupa está basado en ella, puedo afirmar que el manga la superó con creces.

En los aspectos superficiales tampoco puedo decir cosas buenas. Como suele ocurrir, el primer capítulo es todo un alarde de buen dibujo y fluida animación, pero los altibajos no se hacen esperar, dejando un conjunto mediocre donde los haya sin llegar a ser demasiado lamentable. Aquí también me atreveré a criticar la elección del seiyuu (actor de doblaje) que pone voz al personaje principal, que no acabó nunca de encajarme. Sobre la música no puedo decir mucho, pues pasa bastante desapercibida, aunque el opening, Puzzle, no está nada mal.

A pesar de todo esto, diría que la decepción, por esperada, ha sido relativa, y que he podido disfrutar moderadamente de las andanzas de tan peculiar hikikomori en su lucha contra las conspiraciones que le asolan. También considero una ventaja no haberme terminado el manga, ya que, de lo contrario, seguro que el palo hubiera sido mucho mayor. Aquellos que no lo hayáis leído supongo que os encontraréis con una serie entretenida, quizá algo por encima de la media, pero que no dejará huella en vosotros al haber sido desvirtuada desde su inicio.

En cuanto a fansubs, debido a que sólo la vi en inglés no estoy muy enterado de grupos españoles que la hagan (que los habrá, pero yo no los conozco), por ello sólo puedo proporcionar el enlace a la versión de un fansub hispano que, a primera vista, parece que se puede ver sin arrancarse los ojos.

A cuidarse.



jueves, enero 25, 2007

Monstruo

Más vale tarde que nunca. Aquí vengo con una nueva actualización bajo el brazo que espero esté a la altura de la serie que comentaré: Monster.

Un par de gemelos rubios entran por la puerta de urgencias de un prestigioso hospital de Düsseldorf. El primero, un hermoso niño, lo hace con una grave herida de bala en la cabeza; la segunda, una preciosa niña, en estado de shock. El niño entra de inmediato en quirófano, y un habilidoso cirujano japonés, Kenzou Tenma, se dispone a llevar a cabo una operación con escasas probabilidades de éxito. En ese momento le avisan de que un nuevo paciente grave, importante personalidad política, ha ingresado de urgencia. Recibe órdenes de operarle y dejar su lugar a otro, y asiente al principio, pero enseguida duda. ¿Valen lo mismo todas las vidas? Se para en seco y gira sobre sus talones pese a las advertencias de posibles consecuencias. La operación es un éxito. Sí, sin duda, todas las vidas valen la mismo, eso piensa. Lo que ignora es que el niño al que acaba de salvar es una auténtica abominación de la naturaleza: un verdadero monstruo.

Monster es una de las tantas series que se pasaron meses recomendándome y que fui dejando de lado en el disco duro; una de esas joyas que pasan largas temporadas en el ostracismo por problemas de tiempo o ganas. Pues bien, hoy puedo decir que he añadido otro diamante a mi estuche de cd's, y lo que es más importante, a mi memoria, a mi cultura otaku.

Un deslumbrante guión engancha desde el primer minuto con una frenética sucesión de acontecimientos que remueve tanto la conciencia de protagonista como la del espectador, que es testigo de excepción del infortunio que le acecha y las disyuntivas éticas a las que se ve sometido. Pero un protagonista, por bueno que sea, no es nada sin sus compañeros de reparto, y éste es otro de los puntos fuertes de la serie. El numeroso elenco de personajes, todos con alguna cosa que decir, y sus respectiva historias, contribuyen a enriquecer una telaraña argumental en la que el espectador no puede más que quedar atrapado. Si eso le sumamos la maravillosa recreación de las dos últimas alemanias que la cronología ha conocido, y la siempre mágica y misteriosa Europa del este (no, Japón no sale en ningún momento), nos queda un cóctel que sólo el mejor barman podría preparar.

Pocos defectos puedo encontrarle a Monster. En mi opinión sufre algún que otro altibajo de consideración a lo largo de sus 74 episodios, pero hasta esos capítulos flojos merecen más la pena que buena parte de lo que se emite hoy en día. El final tampoco fue muy de mi agrado, probablemente porque me debí perder algo (¿quién sabe?), pero el buen regustillo con el que me dejó compensa todo lo que le haya podido echar en cara en alguna ocasión.

Y es que Monster está hecha para que veamos lo mejor y lo peor del género humano, nuestra frágil maleabilidad, la verdadera naturaleza de lo que se oculta bajo la máscara de convencionalidad que mostramos a esta sociedad eternamente hipócrita. Pero bajo esto también se deja ver un claro mensaje: amor, ¡amor! el mundo necesita amor, ya que es lo único que puede sujetar esa máscara, enclavarla en nuestra faz con clavos de plata y hacerla nuestra tras varias generaciones de seres que no han conocido el odio. Por esto, por el mismo que con el que la hicieron, por su música, y por más cosas, la recomiendo encarecidamente a todo el que haya tenido la paciencia de leer hasta aquí.

Por cierto, la serie está licenciada en España y tengo entendido que están realizando un doblaje de lujo, algo prácticamente inédito para un anime en este país. A ver que sale.

En fin, después de esta sinopsis que, prometo, no ha sido producto de las drogas, me despido. Espero que disfrutéis de todo este tiempo que no tendréis que aguantarme.

A cuidarse.



jueves, enero 11, 2007

Directora de producción Kuromi-chan

Toca comentar uno de esos animes que se pueden visionar en una sola tarde. Yo, personalmente, prefiero las series largas, y cuanto más mejor, pero de vez en cuando va bien devorar algo ligero que sirva como entremés a pesadas historias que puedan llegar a continuación. En fin, sin más preámbulos paso a perpetuar una pequeña reseña de Animation Runner Kuromi-chan.

Ooguro Mikiko (Kuromi para los amigos) es una alegre joven que acaba de encontrar trabajo en un pequeño estudio de anime tras terminar su formación. El primer día se presenta muy intenso e ilusionante para ella, pero desconoce que su función principal será suceder al enésimo director de producción que ha abandonado el cargo (y probablemente el mundo de los mortales) por problemas de estrés. ¿Podrá una novata como ella con toda la responsabilidad?

Gracias a la faceta didáctica de Animation Runner Kuromi-chan he podido hacerme una pequeña idea del trabajo que supone sacar un anime adelante, y lo que es más importante, he disfrutado viéndolo. Claro que lo que me enganchó de verdad fue su cara más dominante: la humorística. Y es que los compañeros de trabajo de Kuromi, como os podéis imaginar, distan mucho de ser normales, y se pasarán todo el día haciendo aún más difícil su trabajo.

Los peculiares miembros de la plantilla del Studio Petit, a cada cual más bizarro, hacen de esta serie de desenfadada animación y agradable dibujo, una divertida producción en la que vale la pena invertir una horita y media, que es lo que más o menos duran los dos OVA's (éste y éste) de los que esta compuesta. Por consiguiente la recomiendo a todo el mundo.

Esto es todo por hoy. A cuidarse.



domingo, diciembre 31, 2006

Colorful

No hay mejor manera de acabar el año que con una sinopsis, aunque ésta sea breve. Démosle la bienvenida a un 2007 que esperamos esté lleno de color como la serie que nos ocupa: Colorful.

En un Japón contemporáneo, Colorful nos muestra los avatares de una serie de hombres con una pasión en común: la ropa interior femenina. El colegio, el transporte público, el supermercado, el campo, el restaurante, la calle, la zapatería... cualquier lugar es bueno para disparar la fantasía y saciar el afán fetichista con arriesgados comportamientos voyeur de cuestionable moralidad.

Colorful es un anime ligero, ya que cuenta con 16 capítulos de 5 minutos cada uno, y la verdad es que de vez en cuando se agradece dejar las grandes historias, con sus intrigas y sus conspiraciones, para ver algo condensado en lo que no haya que invertir demasiado intelecto. Y si encima rebosa de humor y tiene una agradable realización artística y técnica, pues mejor que mejor.

En definitiva (se me hacen las doce y no es plan de extenderme): Colorful no tiene desperdicio, y menos para su duración. No tiene más pretensión que la hacer reír, cosa que consigue, por lo que no le pondré contra alguna. Bajadla y pasad un rato agradable.

Ya sólo me queda despedir el año y desearos a todos las menores tristezas para los próximos 365 días (366 si es bisiesto). Ved mucho anime, defragmentad el disco duro a menudo, y no hagáis la guerra si no es virtual (y no, esto no incluye foros y/o comentarios en blogs). Para 2007 me pongo como propósito cambiar el logo del blog... ¿lo cumpliré?

Hasta más ver.



jueves, diciembre 21, 2006

Meme bibliográfico

Ayer recibí un meme de parte de un blog amigo. Fue indirectamente pero, ya que las actualizaciones sustanciosas brillan por su ausencia, he creído conveniente ponerlo aunque sea sólo para hacer bulto.

Éste en concreto trata de coger el libro que tengas más a mano y escribir la quinta línea de la página 123. Iba a coger el diccionario de Inglés-Español, que lo tengo al lado, pero me parece más adecuado levantarme y usar para este fin la obra con la que estoy actualmente: 1984, de George Orwell.

"[...]atrás era mostrarse culpable. Todavía le dio tiempo de coger[...]"

Menos mal que esta línea no desvela nada, porque todavía no he avanzado demasiado. Mi ritmo de lectura es bastante lento habitualmente, mi tiempo de ocio se lo llevan sobretodo cosas que tienen botones (soy un friki T_T).

En fin, paso este meme a... quien se le tercie. No voy a poner en compromiso a nadie, faltaría más...

Un saludo.

martes, diciembre 12, 2006

Indio

Las actualizaciones se demoran últimamente, y no es precisamente por falta de tiempo, así que no tengo excusa. En esta vergonzosa coyuntura, sólo puedo salir al paso con un nuevo MP3 que compre vuestra paciencia.

Esta vez os traigo un precioso tema de la banda sonora de Noir. Se llama Indio y me embriaga por completo cada vez que lo escucho, sobretodo sus últimos dos minutos. Viene comprimido en el formato abierto 7zip, algo que seguro mi compañera Marbu (desaparecida actualmente) agradecerá. Que no cunda el pánico, otros programas como Winrar también aceptan este formato.

Espero que lo disfrutéis.

lunes, diciembre 04, 2006

Mi ángel Dokuro-chan

Con algo de retraso, lo sé, pero aquí llego con una nueva actualización bajo el brazo. No me voy a matar mucho, pero es mejor que hacer un pic-nic en Guantánamo. Hoy le toca a Bokusatsu Tenshi Dokuro-chan.

Asakura es un tío afortunado, o al menos eso creen sus amigos, enviodosos de que comparta techo con una belleza como Dokuro. Sin embargo, ingenuos de ellos, no saben que tras ese cuerpo de lolita voluptuosa y ese rostro inocente se esconde un ángel con un serio trastorno de personalidad que acaba varias veces al día con la vida de su compañero de clase.

Estamos ante una serie que mezcla el ecchi con el humor absurdo y el gore más explícito, una macedonia que me sorprendió más que gratamente, tanto por inesperada como por inusual, pero que a la larga no resultó suficiente para atraparme.

Y es que salvo algunas carcajadas aisladas, sobretodo en los primeros compases, la principal faceta de Bokusatsu Tenshi Dokuro-chan, la humorística, me pareció tan mediocre como previsible, sobretodo comparándolo con una obra reciente como Ouran Host Club. Afortunadamente la serie sólo cuenta con ocho mini episodios de 10 minutos cada uno, no dando, por tanto, demasiado tiempo para aburrirla.

Teniendo esto en cuenta voy a ser bueno y a recomendarla por su fácil digestión. Es, además, ideal para una tarde aburrida, sobretodo a aquellos que encuentren un incentivo en las chicas monas y bien dibujadas, o a aquellos de risa fácil.

En fin, con esto he terminado. Siento la brevedad, pero tengo poco tiempo.

Hasta más ver.


lunes, noviembre 27, 2006

El Go de Hikaru

Un sábado más acudo a mi cita tras algunos retrasos imprevistos. Espero poder mantener esta media regularidad siempre, aunque me parece difícil. Sea como sea aquí os traigo una nueva reseña, esta vez la de Hikaru no Go.

Un día lluvioso, el joven estudiante Shindou Hikaru se refugia con una amiga en el desván de su abuelo. En él encuentra un tablero de Go (un juego popular en Asia) que llama su atención a pesar de no haber jugado nunca. Cuando el chico se agacha para verlo de cerca, descubre una mancha roja, y una fulgurante luz surge detrás suyo. Entonces se desmaya. Cuando recupera el conocimiento descubre que ha sido poseido por un espíritu muy particular: el del del mejor jugador de Go de todos los tiempos.

Recuerdo con nostalgia cuando fue mi primer contacto con Hikaru no Go. Fue una de las primeras veces que visité AnimeUnderground, cuando todavía lo hacía sólo para bajar Naruto (entonces el relleno todavía no existía, que tiempos...). No la presté atención en ese momento, posiblemente porque la temática, a simple vista, no me atrajo, y también porque en esa época no era el devorador insaciable de anime que soy ahora. No podía imaginarme que, años después, me atraparía de la manera que lo ha hecho.

Imaginaos que estáis viendo una partida de ajedrez televisada, e imaginaros que se juega a un ritmo endiablado, y que podéis escuchar los pensamientos de los jugadores, de los que conocéis su carácter, su vida, sus rivalidades y temores. En definitiva, imaginaos que os divierte. Pues Hikaru no Go viene a ser eso.

Cierto es que la historia es menos creible que la sonrisa de un político mientras besuquea viejas en un mercado para promocionarse, pero todos sabemos que eso es casi lo de menos en cualquier anime. La trama engancha, mucho. Me ha resultado meritorio que se logre entretener tanto con un juego tan parsimonioso como el Go, pero claro, supongo que cuando tienes unos buenos personajes basta con ponerlos en cualquier tesitura y añadir algo del dramatismo tan típico de los animes para que funcione. Seguro que hasta el cricket resultaría apasionante de este modo.

Hikaru no Go no abandona la fórmula típica de cualquier anime deportivo, sino que la adapta de forma magistral al mundo de los tableros y las fichas. Capítulo a capítulo el espectador se empapa de movimientos, formaciones, tácticas, y lo hace sin que su interés decaiga nunca. Cierto es que tiene algún bajón, pero es de poca importancia y sobradamente compensado por el resto. Es gratificante ir aprendiendo poco a poco la mecánica del juego, así como ser testigos del crecimiento de los personajes, sobretodo del protagonista, ayudado por el Sai, el espíritu que le acompaña, y de su rival, ayudado por la determinación a ser mejor que él.

Me gustaría alabar técnicamente las partidas, pero como mi nivel de Go es mínimo, me es imposible, así poco más tengo que decir salvo algo de los aspectos superficiales. En este aspecto la animación es bastante mediocre en la mayoría de los capítulos, pero cumple, y el dibujo en general mantiene siempre un buen nivel. La música por su parte no es muy variada, pero acompaña fantásticamente, destacando aquellas que surgen en medio de las partidas y les dan un aire trascendental que queda muy bien. A destacar sobretodo el primer opening, Get Over, y los dos últimos endings, Days y Music is my Thing.

Concluyendo: 75 episodios, un OVA y una película en los que se puede invertir el siempre valioso tiempo sin miedo a tirarlo. Lástima que, como casi siempre, se queden cortos. Si queréis verla podéis recurrir a la versión que hicieron en su día los entes de AnimeUnderground. No es tan buena como las que hacen ahora, pero está bastante bien.

En fin, con esto he terminado. Sed malos.



sábado, noviembre 18, 2006

El primer paso

Diría que tardo en actualizar porque estoy trabajando seis días a la semana, pero como la razón más poderosa oculta tras eso (que es verdad, dicho sea de paso) es que estoy vago, no me parapetaré en ninguna explicación redundante. Me limitaré a disculparme y a dejaros con una nueva reseña, la de Hajime no Ippo.

Ippo Makunoichi es un joven estudiante que, por tímido y retraído, no tiene amigos, ni vida social, y es considerado el marginal de la clase. Eso le hace ser presa fácil para los matones del instituto, y por ello es víctima periódica de sus puñetazos y patadas. Eso es hasta un buen día en que un boxeador aparece ante él y le libra de sus abusones con una magnífica demostración de habilidad. Desde ese momento le pica la curiosidad por tan duro deporte.

He de dar las gracias al estudio Madhouse (Beck, Black Lagoon, Paradise Kiss...) por haber hecho una adaptación tan magnífica del manga en el que se basa, porque disfruté como un enano viéndola, quizá más que con ningún otro shounen deportivo.

Y es que cuando pones en los cimientos a un protagonista encantador (aunque algo pusilánime), y construyes sobre él una bonita casa con unos secundarios geniales, da igual de que color pintes el tejado, da igual que el hilo argumental siga las líneas maestras de cualquier producción del estilo. Sólo querrás ver el siguiente combate, sólo desearas ser escuchar el griterío del estadio, sumergirte en el ring para sentir el fulgor abrasador de los focos como si cayeran sobre tu propia piel, el sudor de los combatientes como si fuera tuyo propio, la sangre de sus bocas como si de tus encías manara.

Técnicamente la serie está a la altura de lo que merece, mostrando una animación sin altibajos notables que tiene su auge, como es de esperar, en los frenéticos enfrentamientos. Es en ellos donde realmente se nota la mano de los responsables de Beck: el público no anima, ruge; los puños no golpean, chocan, el sudor no brota, fluye. Uno casi puede sentirse en el estadio hasta el punto de sobrecogerse por tal despliegue de emociones proyectadas al unísono. El mayor ejemplo de esto llega casi terminada la serie con el episodio llamado "Lallapallooza". Me entenderéis si lo veis.

La música juega un papel muy importante en todo el anime y hace que se encoja el corazón en los momentos más críticos, pero sólo puedo destacar los openings, sobretodo los dos primeros. El resto simplemente cumple el expediente.

Hajime no Ippo no habla de estrellas, habla de deportistas, personas intentando destacar cuya lucha más importante es la que tienen día a día consigo mismos para seguir adelante pese a los obstáculos y volver a levantarse tras cada K.O. Por esto, por lo ya explicado, y por más cosas que no se pueden explicar, recomiendo fervorosamente el visionado de esta maravilla. Claro que no he comentado lo único malo, algo que suele pasar y que fastidia mucho, que allá donde termina el anime, tras 76 episodios, un OVA y una película, sigue el manga, y sigue mucho. Ya sabéis lo que toca en estos casos...

No me gustaría despedirme sin antes destacar la gran labor que Gokuraku Fansubs y Meiji no Fansub hicieron con esta serie. Disfrutadla.



jueves, noviembre 02, 2006

Cuando lloran las cigarras

Soy consciente de que el lapso entre la última actualización y ésta ha sido ligeramente superior al habitual (que ya es grande de por sí), pero ha habido algunos cambios en mi vida laboral y estoy especialmente perezoso para según que cosas. Lo único que puedo hacer en este punto es comentar otra serie e intentar volver paulatinamente a la normalidad. Hoy le toca a Higurashi no Naku Koro Ni, una hermosa historia que calmará vuestros espíritus y alegrará vuestros corazones...

La acción nos sitúa en Hinamizawa, una pintoresca localidad nipona que estuvo a punto de desaparecer bajo las aguas de una presa que al final no se construyó gracias a la presión popular. Pocos años después de ese incidente, un chico llamado Keichi Maebara se muda con sus padres al pueblo, donde parece encontrar la felicidad. Pero Keichi no tardará en cambiar su opinión sobre Hinamizawa, pues pronto descubre que espantosos acontecimientos están teniendo lugar año tras año, y que todos están relacionados de algún modo con el incidente de la presa y con la deidad local: Oyashiro-sama.

El Studio DEEN (Fate/Stay Night) vuelve de nuevo a la carga con otra adaptación de una exitosa aventura conversacional para PC, pero esta vez con la intención de hacernos vomitar estremecer, ya que estamos ante la serie más gore que me he echado a la cara desde Elfen Lied (habrá habido otras, pero yo no las he visto).

La trama de Higurashi no Naku Koro ni está ordenada (o desordenada, depende de como se mire) en Arcs argumentales, cada uno de 4 episodios. No estoy muy familiarizado con estas cosas pero un Arc viene a ser, básicamente, la misma historia contada desde un punto de vista diferente y desemboncando, por lo tanto, en un final distinto (aunque no necesariamente). Esta herencia le viene del juego de PC y, por lo menos a mi, me resulta novedosa, ya que en vez de elegir uno o varios Arcs y mezclarlos para formar una sola historia, como sería el caso de Fate/Stay Night, se ha optado por contarlos por separado. Esto desemboca, inevitablemente, en una frecuente sensación de deja vu que llega a resultar cansina, sobretodo en el primer episodio de cada Arc. pero que deja de tener importancia conforme avanzan.

La mezcla de Lolis, humor, misterio y gore me resultó chocante al principio por sus violentos contrastes (nunca mejor dicho), pero luego no pude desengancharme. Nada es lo que parece, nadie es de fiar, ningún sitio es seguro. Con estas máximas Higurashi no Naku Koro ni consigue envolver al espectador en un aura de constante tensión, aun en la más inofensiva de las escenas. El peligro se esconde en cada esquina, en cada persona, en cada objeto, llevando a la desconfianza, que conduce a su vez al miedo, y después a la locura, que saca lo peor del ser humano.

En su lista de defectos podría destacar la ausencia de Arcs relevantes, lo que deja la historia inconclusa; algunos capítulos aburridos; un apartado visual agradable pero algo extraño; una animación normalita y una música que no destaca en especial salvo en los excepcionales temas que dan entrada y salida a la serie. El opening, "Higurashi no Naku Koro ni", ya es en sí mismo lo suficientemente perturbador como para dar una idea de lo que vendrá tras él; por su parte el ending, "Why or Why Not", es como la calma que sigue a la tempestad, un breve momento de paz donde reflexionar y buscar respuestas (o formular más preguntas, que es lo que solía hacer yo). Aquí añado que tampoco me gustó nada el "final", y menos aún cierto momento "Samurai Champloo". Supongo que la mayoría de empleados estaban ya de baja por depresión y tuvieron que acabar la serie de cualquier manera, pero seguro que había formas menos estúpidas de hacerlo.

En fin, un anime que vale la pena ver a quien tenga estómago para ello y disfrute con el sufrimiento ajeno. Claro que también se puede ver por su interesante historia, allá cada uno :P.

Podéis disfrutar (o sufrir) los 26 capítulos de esta inquietante serie de la mano de un fansub guiri que la terminó hace un un tiempo: Wind. En español sólo conozco la versión de Koseidai, un fansub que lo hace la mar de bien pero que sólo va por el 8.

Hasta la próxima.



jueves, octubre 19, 2006

Haibane Renmei

Es tiempo de actualizar este espacio. Me da una pereza terrible, pero siento la obligación de hacerlo. Además, se me van acumulando las series y tengo que ir soltando lastre. Hoy le toca a Haibane Renmei.

Una joven despierta tumbada en una habitación que no conoce. Claro que tampoco recuerda su nombre, ni siquiera su pasado. Tampoco sabe por qué las chicas que la rodean tienen alas y un halo angelical sobre sus cabezas, ni por qué ha nacido de un cálido capullo. Todo es muy extraño. El único recuerdo que conserva es una fracción del sueño que tuvo antes de despertar, y en raíz al mismo la llaman Rakka. Esa misma noche le crecen alas también a ella, y al día siguiente le traen su propio halo. Desde ese momento vivirá como una Haibane en una gran ciudad amurallada construida únicamente para custodiarlas.

Ya informado un poco de lo que me encontraría, Haibane Renmei no me sorprendió en exceso; por contra, lo que si hizo es cautivarme. Lo hicieron las encantadoras Haibane, sus historias, sus vidas, tan irrealmente convencionales, el aura de misterio que impregna todo lo que las rodea. Claro que también ayudó la maravillosa banda sonora (ideal para momentos de relax), que es acompañada a su vez por un precioso dibujo y una genial animación.

Soy incapaz de ponerle defectos a este anime. Bueno, deja muchas cosas en el aire, pero no es algo que me importara demasiado. Es como quiere ser, lo cual puede gustar a uno y desagradar a otros. No tiene acción, no hay héroes carismáticos ni objetivo prefijado, y su desarrollo es manso como el fluir de un arroyo en un día soleado. Se trata, sencillamente, de la vida de unas personas y su lucha por encontrarse a sí mismas en un mundo del que no terminan de sentirse partícipes.

En definitiva: 13 episodios repletos de ternura, sentimiento, y todas las emociones que podáis imaginar. Se merecía comentario mejor y más amplio, pero esto es todo lo que doy de mí por hoy. Haceos con ella y punto :P.

Hasta más ver.



jueves, octubre 12, 2006

Honey & Clover II

Turno para comentar la segunda y última parte de la serie más especial que han visto mis ojos.

Honey & Clover II prosigue con la historia en el mismo punto donde tan ávidos de más nos dejó la primera parte, con los personajes en plena caza de sus sueños. Y es que uno no puede simplemente sentarse y dejar escapar el tren que cree es el de su vida, no sin luchar, no sin correr tras él hasta que se acabe el andén lleno de baches. Aunque ya se haya ido lejos, aunque ya haya sonado la campana, un sueño es un sueño, y sólo puede ser reemplazado por otro.

Si la primera parte contaba con humor y drama a partes más o menos iguales, en ésta la proporción de comedia sufre un descenso considerable fruto de un mayor ahondamiento en las historias de los personajes. Debido a este hecho, si la primera parte me conmovió, ésta logró que mis lagrimales tuviesen que hacer horas extras.

Las virtudes Honey & Clover han vuelto a darse cita aquí para poner el broche de oro a una serie que, aun siendo una de las mejores de la historia, nunca tendrá la fama que merece. En mi recuerdo siempre quedará la inocencia de Hagu, la ternura de Takemoto, la perseverancia de Mayama que ocasiona el sufrimiento de Ayu, la fuerza del profesor Hanamoto, y el carisma arrollador de Morita.

Sobra decir algo sobre el espléndido apartado artístico-técnico, pues es idéntico al de su predecesora. Sólo me queda calificarla como de "vital visionado" y llorar su ausencia, pues es ciclópeo el hueco que deja en mi alma de otaku.

Desgraciadamente ningún grupo español ha terminado siquiera de subtitular la primera parte (salvo Athena no Seinto, que o mucho han mejorado o sigue sin parecerme una buena opción), por lo que los 13 episodios de la segunda todavía se harán de rogar más. Claro que si os defendéis con el inglés no tenéis excusa para no disfrutarla.

Hasta la próxima.


lunes, octubre 02, 2006

Sangre

Nada mejor para celebrar que estaré unos cuantos días libre de obligaciones laborales que hacer una pequeña reseña de una de las últimas series que han pasado por mi monitor. Han sido varias las candidatas, pero sólo una la elegida, y ésa no ha sido otra que Blood+.

Basada en Blood: El último Vampiro (película del año 2000), su versión para la pequeña pantalla nos pone en escena a Saya, una estudiante que vive en Okinawa con su padre adoptivo y sus hermanos tras perder la memoria un año atrás. Lleva una vida feliz y normal hasta que sangrientos sucesos comienzan a sucederse a su alrededor, sucesos en lo que descubrirá que está más involucrada de lo que piensa.

Estamos ante una de las series de más éxito de los últimos años, y justificado en este caso, pues bien es sabido que éxito no es siempre sinónimo de calidad (de lo contrario Pokemon sería una obra maestra).

Una historia que crece capítulo a capítulo en interés nos convierte en testigos de excepción de una lucha entre bandos con objetivos muy diferentes: unos buscan expandirse, otros controlar el mundo o ser recordados por la historia, y los hay que sólo quieren vivir, o vengarse, o simplemente redimir sus pecados para luego dejar de existir. Esta tela de araña es el desencadenante de épicas batallas donde la línea entre lo bueno y lo malo es sólo un trazo de tiza en una pizarra repleta de ecuaciones.

Hay pocas cosas que se le puedan reprochar a Blood+, y una de ellas es que tarde en arrancar. Una vez lo hace no hay quien la pare, pero quizá haya quien la encuentre un poco sosa y se aburra al principio. Tampoco me gustó en exceso la última parte de la serie, y menos aún el clímax, muy descafeinado a mi modo de ver; sin embargo me pareció bastante bien como se dejaron las cosas y eso compensó ligeramente mi impresión final. También podría decir que la protagonista es más ñoña de lo que sería deseable, o que ciertos detalles no me acabaron de encajar, pero haré un esfuerzo y no seré quisquilloso...

El aspecto técnico es algo que no puedo destacar especialmente. Empieza como casi todas, con una animación y un dibujo sublimes, pero después se mantiene en unas cotas de mediocridad que de ningún modo merece. Nada que objetar de la música, que raya siempre a un gran nivel tanto por temas orquestrales como por las canciones que dan entrada y salida a la serie, sobretodo por los primeros: Aozora no Namida, Season's Call y Colors (lamentablemente el cuarto opening no está a la altura, siendo realmente vomitivo).

En definitiva, un anime altamente recomendable para los amantes de la acción, la intriga y la sangre. 50 episodios en los que vale la pena invertir tanto el tiempo como el ancho de banda. Eso sí, podía haber sido mejor.

Cuidaos.


lunes, septiembre 25, 2006

La Segunda Incursión

He tenido un fin de semana extrañísimo, casi no lo he visto pasar, pero aún así me he propuesto invertir algo del tiempo que me queda en pie para comentar brevemente (espero que así sea) una serie de la que debí haber hablado hace tiempo. Se trata de Full Metal Panic!: The Second Raid.

Situado después de los hechos acaecidos en Full Metal Panic, esta continuación nos vuelve a meter en la piel de un Sousuke algo cambiado respecto a la primera parte. Su incapacidad de aclimatarse a la vida civil, que provoca que vea amenazas en cualquier rincón, ha colmado la paciencia de algún alto mando en la organización para la que trabaja, y eso le provocara una crisis en un momento muy inoportuno. Nuevas piezas se empiezan a mover en el entramado criminal detrás de lo acontecido en Full Metal Panic, y ahora, más que nunca, se necesita al único que puede pilotar el Arbalest y hacer uso de su avanzada tecnología.

No me extenderé mucho: The Second Raid sigue la línea marcada por su predecesor, algo que si ya es bueno de por sí, se magnifica aún más cuando son los artistas de Kyoto Animation los responsables. Vamos, no es por menoscabar ni mucho menos el gran trabajo que hizo Gonzo con la primera parte, pero la diferencia entre los trabajos de ambos es patente, siempre teniendo en cuenta que KyoAni tiene la particularidad de hacer sólo series de poco más de 10 episodios, siendo 14 en este caso.

The Second Raid amplía un poco más el universo de Full Metal Panic, explicando ligeramente ciertas cosas que quedaron en el tintero, como el funcionamiento a grandes rasgos del dispositivo lambda, y dando más profundidad y matices a las personalidades del ya conocido plantel de personajes. Mención especial para la adorable Theresa Testarossa :-3.

En resumen: cualquier serie que lleve el sello de Kyoto Animation es digna de verse, y ésta no es una excepción. Si os gustó la primera parte sería imperdonable que os perdierais ésta (por cierto, que página tan útil la de AstroteamRG, completamente recomendable).

Por cierto, este blog está de celebración, pues hace poco superó las 10.000 visitas (llámadlo visitas, llamadlo páginas vistas, llamadlo gente apretando al F5). A todos los aburridos que me leéis esperando, casi siempre en vano, encontraros con algo interesante, o a aquellos cientos que llegáis accidentalmente, gracias.

Nos leemos.